domingo, 23 de julio de 2017


ECLOSIONES


 A veces una imagen encierra en si misma toda una filosofía educativa.
Me refiero a la visión de un ave abriéndose paso a la vida picoteando su cascarón.
Para mí es una metáfora vital del oficio del maestro:
Del que observa detenidamente como los niños se abren al mundo.
Del que se centra en atender que tipo de ser brota de ese huevo, como picotea su cascarón, como se relaciona con sus hermanos, de que se alimenta, de sus costumbres y del momento en el que parece decidirse a volar.
Para mi lo esencial de educar es estar atento a los diferentes tipos de huevos que ofrece la vida en forma de niñ@s  y en las semillas de futuro que cada uno trae al mundo para que, en nuestra humilde compañía y en su momento, germinen y cumplan su misión. 
Ayudarle a que, en compañía de otros alevines, jabatos y otra fauna crezcan individual y colectivamente.
A compartir con sus padres lo que observamos de ellos para abrir el campo de visión de quienes son y se sientan  protegidos mientras les toque ser "empollados".
A alimentarlos con todos los recursos disponibles para que crezcan sanos y equilibrados.
A ser tolerantes y respetuosos pero también firmes cuando el miedo, la pereza o el entorno les dificulte crecer y volar.
A acompañarlos  con pasión, con apertura de mirada, con humildad, con firmeza y AMOR el tiempo que la vida ha dispuesto que compartamos.
Todo ello recordando que nosotros somos siempre aves en crecimiento pues...
Sólo observándonos con PASIÓN podemos ver como cada uno es diferente y especial. 
Sólo relacionándonos con AMOR podemos comprender el zoo que es una clase y un colegio a la hora de aprender a convivir.
Sólo respetándonos y haciéndonos RESPETAR crearemos ese clima en clase.
Sólo conviviendo con AMOR con nuestros aciertos y errores  podremos ser pacientes y tolerantes.
Sólo con nuestra FUERZA al levantarnos podremos exigirles con más éxito que sean costantes en su deseo de crecer.
Sólo desde el HUMOR podemos no darnos tanta importancia y aprender con humildad que papel tenemos en la vida de nuestros puntuales "polluelos".
Sólo siendo ACCESIBLES interiormente podremos abrir el corazón individual y colectivo de una clase.
Sólo abriendo nuestra mirada a las opiniones de OTROS para VERnos  más completos podremos VER con menos  prejuicios lo que muestra cada niñ@ y los recursos específicos que necesitan tanto si son águilas como gorriones.
Sólo sabiendo y alimentando con ENTUSIASMO nuestros SUEÑOS podremos hacer todo lo anterior amorosamente y transformar la clase en un NIDO cálido y mágico donde los niños, tal vez, puedan seguir eclosionando y creciendo.
¡Y todo a través de un HUEVO!



SALUDOS