domingo, 23 de julio de 2017


ECLOSIONES


 A veces una imagen encierra en si misma toda una filosofía educativa.
Me refiero a la visión de un ave abriéndose paso a la vida picoteando su cascarón.
Para mí es una metáfora vital del oficio del maestro:
Del que observa detenidamente como los niños se abren al mundo.
Del que se centra en atender que tipo de ser brota de ese huevo, como picotea su cascarón, como se relaciona con sus hermanos, de que se alimenta, de sus costumbres y del momento en el que parece decidirse a volar.