viernes, 1 de julio de 2016

EDUCACIÓN Y EVALUACION III : ¿QUÉ, CÓMO, CUÁNDO... PARA QUÉ?



Terminada ya la evaluación diseñada por la LOMCE y acabado también el curso escolar, es un buen momento para la tercera y última reflexión sobre este tipo de "prueba diagnóstica".
Vuestras opiniones, como siempre, serán bien recibidas.
























¿QUÉ, CÓMO, CUÁNDO...  PARA QUÉ?

Empezemos por el final a través de la respuesta de un niño de mi clase   (llamémosle un " Ángel Feliz"). 
Cuando le pregunté por qué había decidido participar en esta evaluación si en casa le habían dado libertad para asistir o no, me respondió así:

"Vine por la CURIOSIDAD de afrontar un RETO nuevo" 

A través de esta respuesta continuo mi reflexión respondiendo a la última pregunta:               
¿PARA QUÉ?
Cualquier circunstancia novedosa nos puede servir de acicate para RENOVARNOS, EVOLUCIONAR y en definitiva...CRECER.
Entonces, esta evaluación que se ha hecho podría inicialmente servir a esta idea.
Pero, desde mi punto de vista, esta prueba estaba contaminada desde el inicio pues ni la filosofía que la sustentaba,ni las formas, ni los profes, ni los niños, ni muchos padres la veían realmente válida. Simplemente se veía como un examen más donde se evaluarían otra vez datos y conocimientos intelectuales concretos y con toda una presión mediática nada educativa. Unos exámenes más pero, más exigentes...
Y desde esta perspectiva... su valor como reto-crecimiento queda, desde mi punto de vista, TUERTO-COJO-MANCO-DILUÍDO Y POCO APETECIBLE

Entonces... ¿QUÉ evaluar?  
Nadie duda del valor de pruebas para cuantificar los contenidos curriculares pero empezamos así la casa por la chimenea.
Los que trabajamos con los niños en el día a día observamos (si queremos VER más allá de la chimenea) muchos ladrillos, ventanas y cimientos como mínimo poco definidos.
Y son esas partes las que hay que TENER MUY EN CUENTA a la hora de que los niños del siglo XXI se formen en la curiosidad de aprender por que quieren, con la pasión del que devora todo lo que les ayuda a crecer, con el espíritu de utilizar las herramientas básicas que les ayuden a realizar sus propias iniciativas.
Y ese trabajo de redenifir todo el edificio del niño exige mucho tiempo, calma y paciencia sabiendo que no siempre es posible tal tarea (problemas económicos, de pareja, emocionales, sociales, de salud...)
Entonces...¿QUÉ trabajar y evaluar?
He aquí algunas ideas
  • Educar en el autoconocimiento emocional y sus herramientas de crecimiento personal y colectivo.
  • Educar en la autovaloración personal y las relaciones interpersonales.
  • Educar en las diferentes formas de acceder al conocimiento de información.
  • Educar en la resolución en conflictos.
  • Educar en la iniciativa personal  y el trabajo gradual en sus propios proyectos  de forma progresiva y cuando se sientan "ligeros de problemas"
  • Educar en el trabajo en equipo
  • Educar en como buscar eficazmente fuentes de información y muestra de sus proyectos
  • ...
  Este es el ¿QUÉ? 
Un niño feliz y agradecido aprende a vivir en retos permanentes (incluídas evaluaciones) si se le permite ir desde  el SER  al SABER creciendo en sintonía.

Entonces, cómo es el 
 ¿CÓMO?  ¿CUÁNDO? 
  
La evaluación tal como está ahora montada la veo mal diseñada, nada compartida, parcial y muy apurada en su puesta en sociedad. No tiene en cuenta que para evaluar de verdad, ésta ha de seruna...
  1. Evaluación permanente en el tiempo ,viendo el lugar de salida y las estaciones a recorrer durante varios años haciendo un seguimiento contínuo hasta su final.
  2. Valorando aspectos cualitativos y cuantitativos muy amplios en función del entorno del colegio. por lo tanto con variables específicas y generales.
  3. Revisable por personal docente suficientemente preparado externo al centro en colaboración con los profesionales de cada colegio.
  4. Incentivando la formación de los profesores  en la percepción y diagnóstico de los problemas que afecten a los posibles entornos de los niños.
  5. Dando apoyo económico y de más profesorado para diseñar y mantener en el tiempo PROYECTOS de CENTRO integrales en función de sus peculiaridades.
  6. Creando REDES de información y muestra de los resultados de los proyectos que sean interesantes para mostrar posibles soluciones a problemas similares.
  7. Facilitando la conciliación familiar para que los padres y los profes puedan intercambiar estas experiencias y ponerlas  en práctica en todo el entorno del niño.
Este es un camino mucho más complicado y que exige más reflexión, diálogo y puntos de vista abiertos y puestos en práctica (aquí sólo doy mis propios apuntes)  de todo el que tenga algo que decir:
Profes, Colegios con más experiencia en estos proyectos, Centros de Formación, Facultades de Ciencias de la Educación, Anpas, Inspección educativa, administración, Grupos de renovación educativa...
Creo que , por este camino... evaluar la sabiduría y conocimientos de los niños será mucho más COMPLETO, DESEABLE, EFICAZ E ILUSIONANTE para TODOS , incluyendo, sobre todo a los "ángeles felices".